Conferencia: Recorrido por las obras de Arte del Renacimiento en el Museo Camón Aznar

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El día 15 de enero, jueves, a las 19:30 horas en el Centro Ibercaja Huesca en la calle Duquesa Villahermosa, 1. La Catedrática de historia del arte Carmen Morte, impartirá una conferencia las obras de del Renacimiento en el Museo Camón Aznar

El Renacimiento es el fenómeno cultural que retoma los principios de la antigüedad clásica, la actualiza a través del Humanismo, de manera que la presencia religiosa del mundo medieval da paso a una mayor importancia de los valores del mundo y sobre todo del hombre.

El origen de este movimiento cultural se sitúa en Italia a partir del siglo XIV, si bien podríamos señalar dos focos: el mediterráneo, donde destacan, Florencia en el siglo XV y Roma en el siglo XVI; y por otro lado el nórdico, con Flandes durante el siglo XV.

Los pintores que participan de este movimiento, intentan representar al hombre y su entorno de la manera más exacta. El arte pasa a ser dirigido por intelectuales, aunque se mantendrá la tradicional temática religiosa. En este nuevo camino, los artistas se apoyaran con  estudios geométricos, para lograr la perspectiva y el estudio del volumen;  los pintores flamencos comienzan a utilizar el óleo,  a la vez que se produce una importante innovación: no sólo se pintará sobre tabla, se comenzará a utilizar el lienzo, más duradero y fácil de transportar.

En este contexto, la pintura española del Renacimiento, se caracteriza por la escasez del tema profano. Las pinturas renacentistas son en su mayoría de contenido religioso como medio  de enseñar con facilidad el mensaje cristiano. Esta fórmula de propaganda crea una iconografía religiosa que va a girar en torno a la imagen del misterio de la Redención. Sólo en ambientes de la alta nobleza y en las colecciones reales, encontramos pinturas mitológicas.

Los artistas españoles, sin otra clientela que la Iglesia y la fuerte tradición realista del arte flamenco, de gran peso en España durante la segunda mitad del siglo XV, tardan en incorporarse al pleno renacimiento.

El primer tercio del siglo XVI se caracteriza por una pausada asimilación de modos y elementos italianos, sobre una base que todavía sigue fiel a la técnica flamenca y su gusto por lo concreto. En el segundo tercio, la influencia italiana, especialmente del clasicismo rafaelesco y el primer manierismo se difunden abiertamente, pero sin olvidar la relación  con  Flandes. En el último tercio del siglo irrumpe la influencia de Miguel Ángel, y sobre todo, el gusto por la pintura veneciana, aunque se mantiene el contacto con el mundo flamenco, especialmente en el retrato.

El discurso de la exposición, por orden cronológico, propone un recorrido que se inicia con la tabla El Salvador, de Pedro Berruguete (1450-1503) y Nacimiento,  obra de autor anónimo castellano, que todavía nos remiten a modelos flamencos.

Las tablas renacentistas españolas más tempranas son las de San Hermenegildo y San Cosme, de Pedro de Campaña (1503-ca.1580), donde se puede apreciar la influencia italiana del primer manierismo.

Un Cristo con la Cruz a cuestas, perteneciente al círculo del Divino Morales y una tabla de Juan de Sariñena (ca. 1545-1619), que representa a San Luis Beltrán, nos introducen en el mundo de la Contrarreforma.